1. Marco conceptual: 

  • Investigación científica y asuntos estratégicos

La oceanografía contemporánea se sitúa en la intersección entre la investigación científica y los instrumentos de poder nacional. Desde la perspectiva de los estudios estratégicos, el dominio del conocimiento oceanográfico constituye un recurso de poder blando y una capacidad de inteligencia en el dominio marítimo. Desde los trabajos de Mahan (1890) en adelante, se reconoce que el control de la información batimétrica, hidrográfica y ecológica otorga ventajas competitivas de seguridad e influencia.

Desde el campo de la investigación científica, la oceanografía aplicada a la exploración de ambientes hadales como la Fosa de Atacama,1 representa la frontera del conocimiento biológico, geofísico y ecológico, donde cada nuevo hallazgo expande los límites de lo conocido sobre la capacidad de adaptación de la vida, la dinámica de la corteza terrestre y la historia evolutiva del planeta.

Al ser una actividad humana extrema, la investigación oceanográfica abisal2 requiere elevados niveles de cooperación internacional, tanto en la integración del conocimiento, como en el plano tecnológico-operativo, para el acceso y uso compartido de plataformas, sensores de exploración de vanguardia y capacidades logísticas expedicionarias.

Al respecto, la expedición conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE) cuenta con valiosos antecedentes. El Dr. Osvaldo Ulloa y el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) cuentan con un historial verificable de expediciones exitosas en ambiente hadal y de fosa, incluyendo ATACAMEX 2018, cuya plataforma principal fue el AGS-61 Cabo de Hornos de la Armada de Chile, desde donde el equipo reportó acceso repetido al fondo y la obtención de muestras de agua, organismos, imágenes e información hidrográfica. 

A eso se suma la expedición de enero de 2022 junto al explorador estadounidense Victor Vescovo, en la cual científicos chilenos descendieron a la Fosa de Atacama “el inframundo” a bordo del DSV Limiting Factor, consolidando un patrón de trabajo basado en plataformas internacionales complementarias y la colaboración científica abierta. 

Dr. Osvaldo Ulloa junto al explorador estadounidense Victor Vescovo (ver video)

La teoría de la interdependencia compleja, desarrollada por Keohane y Nye (1977), proporciona un marco útil para la comprensión de esta dinámica. Esta sostiene que los canales transnacionales de interacción —como las colaboraciones entre instituciones científicas— crecen en importancia y pueden operar con relativa autonomía de las tensiones políticas de alto nivel. Sin embargo, esta autonomía se ve amenazada cuando actores estatales securitizan estos canales, es decir, cuando los redefinen como problemas de seguridad existencial (Buzan, 1998).

Este proceso de securitización por competencia, se puede observar en el encuadre narrativo que pretende reperfilar las misiones oceanográficas del Institute of Deep-sea Science and Engineering (IDSSE) de China, como actividades de espionaje encubierto, trasladando una actividad de cooperación científica al ámbito de la seguridad nacional y por lo tanto, a una lógica de sospecha y exclusión.

  • Sabotaje y operaciones de información

Esta narrativa y su flujo informacional degradan el valor científico de la expedición mediante la inserción de la sospecha estratégica, operando como un instrumento de sabotaje científico indirecto, que busca deslegitimar la cooperación internacional en su base misma, afectando la capacidad de Chile para acceder a tecnologías de exploración abisal y restringiendo su autonomía en el establecimiento de alianzas de investigación.

Esta operación de información se inserta en una estrategia más amplia de negación de área de influencia definida en la Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU. contra actores extrarregionales en el terreno hemisférico. El objetivo trasciende la seguridad inmediata: se trata de preservar un monopolio cognitivo y tecnológico en dominios estratégicos como las aguas profundas, limitando la diversificación de las relaciones científico-técnicas de los Estados de la región.

Frente a esto, Chile enfrenta una disyuntiva. La exploración sistemática de sus mares adyacentes, su plataforma continental extendida y de la Fosa de Atacama, entre otros,  no constituye únicamente una contribución al conocimiento oceanográfico global, sino un ejercicio de soberanía sobre su dominio marítimo. 

En un país cuya identidad geopolítica y proyección de sus intereses nacionales están ligados al Pacífico, el mapeo abisal, la caracterización de ecosistemas hadales y el estudio de la zona de subducción3 son actos de afirmación territorial en la dimensión vertical del océano. Degradar el desarrollo de esta capacidad profundizaría vacíos de información crítica sobre un espacio que determina su seguridad física —ante tsunamis y sismos— y su potencial biológico y mineral.

En definitiva, el desarrollo de proyectos científicos de frontera fortalecen el empleo de alianzas para el control efectivo sobre su patrimonio oceánico. La narrativa securitizadora externa, al minimizar el valor científico de la expedición y centrar su difusión en la sospecha, busca precisamente obstruir ese salto cualitativo en las capacidades marítimas chilenas.

2. Percepción de amenaza en el concepto de “doble uso”

El núcleo conceptual que sostiene la narrativa de «espionaje chino en la investigación oceanográfica» es concepto de “doble uso”. En su origen, fue un término de la política de control de exportaciones y no-proliferación de armas, acuñado en los años 1990 y respondía a la necesidad de regular la transferencia de bienes que, siendo esenciales para el desarrollo civil —como ciertos software, sensores o componentes químicos—, también podrían contribuir a programas de armamento o sistemas de vigilancia.

En la actualidad, el concepto ha evolucionado hacia el ámbito de la “innovación dual-use”, entendida como el proceso de transferencia y retroalimentación continua entre tecnologías civiles y militares. Este flujo sistemático —que abarca desde la inteligencia artificial y la microelectrónica hasta la biotecnología y los materiales avanzados— tiende a difuminar las fronteras tradicionales entre los sectores civil y de defensa, generando plataformas y sistemas cuya aplicación se despliega de manera transversal en la economía, la industria y la seguridad nacional. 

2.1. Xiang Yang Hong 03

El buque oceanográfico Xiang Yang Hong 03 —plataforma de la misión conjunta— materializa la condición de uso dual inherente a la oceanografía contemporánea: integra capacidades científicas y estratégicas en una sola arquitectura. Esta dualidad se replica en plataformas de aguas polares como el chileno Oscar Viel, y es inherente a las flotas de investigación de las potencias marítimas occidentales —en particular las de Estados Unidos, operadas por la US Navy y la NOAA, y la francesa, coordinada por Ifremer y la Marine Nationale— donde la indistinción entre la recolección de datos hidrográficos y el soporte a operaciones navales es una práctica institucionalizada desde la Guerra Fría.

  • Capacidades de adquisición de datos con valor dual:

Batimetría de alta resolución: Sus sistemas sonar multihaz y gravímetro generan mapas del fondo marino indispensables para la geología y la biología, pero también podrían ser útiles para la navegación submarina precisa y la identificación de posibles emplazamientos de infraestructura crítica o de interés militar.

Caracterización ambiental avanzada: Sus sensores CTD, muestreadores y capacidad para mapear columnas de agua (temperatura, salinidad, corrientes) producen información vital para la climatología y la ecología, la cual es también fundamental para la acústica submarina, la predicción de condiciones para operaciones navales y la calibración de sistemas de detección.

  • Características de plataforma con aplicabilidad transversal:

Posicionamiento dinámico de precisión: La capacidad de mantenerse fijo en un punto mediante propulsores azimutales es esencial para operaciones científicas delicadas (como el despliegue de sumergibles) y para misiones militares o de inteligencia que requieren estacionamiento prolongado.

Sigilo acústico: Las tecnologías para reducir el ruido radiado mejoran la calidad de los datos científicos, pero también son un atributo clave para operaciones discretas que busquen no interferir con el entorno o pasar desapercibidas.

Autonomía y alcance global: Su capacidad para misiones transoceánicas de semanas le permite acceder a zonas remotas con interés científico y geopolítico, como el Ártico, la Antártica o el lejano Pacífico.

  • Versatilidad misional probada:

Su historial demuestra un uso genuino en investigación (estudios de biodiversidad, monitoreo climático) y en aplicaciones con clara proyección económica (prospección de nódulos polimetálicos, minería submarina experimental). Esta versatilidad es la esencia del dual-use: la misma plataforma que descubre ecosistemas abisales puede evaluar la viabilidad técnica de explotar recursos estratégicos en el fondo marino.

Por lo tanto, el Xiang Yang Hong 03 no es «un buque espía» disfrazado de científico, sino la manifestación concreta de cómo la frontera tecnológica en oceanografía produce inherentemente sistemas cuyos datos y capacidades tienen valor simultáneo en dominios civiles y de seguridad. Su politización como «amenaza por sospecha» no deriva de una función oculta, sino de la securitización selectiva según la identidad geopolítica del operador.

En efecto, la Armada de los Estados Unidos es uno de los principales financiadores de investigación oceanográfica global a través de instituciones como la Office of Naval Research (ONR). Los datos recogidos por buques universitarios estadounidenses alimentan tanto publicaciones en Science como los modelos hidrográficos del Naval Oceanographic Office. 

Buques como el británico RRS James Cook o el francés Pourquoi Pas?, aunque enmarcados en la investigación climática y geológica, poseen capacidades tecnológicas similares a las del Xiang Yang Hong 03. La diferencia radica en la percepción asimétrica: las actividades occidentales suelen recibir un presunto de legitimidad científica, mientras que las chinas son sometidas a un escrutinio estratégico preventivo.

Esta disparidad se evidencia en incidentes como el del USNS Bowditch de la Armada estadounidense, cuyo drone submarino fue incautado por Beijing en 2016 en el Mar del Sur de China. Washington defendió su misión como investigación oceanográfica legítima en aguas internacionales, mientras Beijing la consideró una intrusión de inteligencia. El caso ilustra que la desconfianza es recíproca y se activa en zonas de sensibilidad estratégica4.

Como reconoció el primer ministro australiano Anthony Albanese en 2025, existe una reciprocidad tácita: «así como Occidente despliega buques de investigación cerca de China, no puede sorprenderse de que China haga lo propio»5.

En definitiva, el estatus dual del Xiang Yang Hong 03 no lo singulariza, sino que lo sitúa dentro de una norma histórica y global. La politización de sus capacidades como «amenaza por sospecha» responde, por tanto a una dinámica de securitización competitiva dentro de la rivalidad sistémica contemporánea.

3. La expedición JCATE: Objetivos científicos y metodologías de vanguardia

Al amparo del Memorándum de Entendimiento (08 noviembre 2023) suscrito entre el IDSSE, la Universidad de Concepción y el Millennium Institute of Oceanography (IMO)6, la Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE) representa un hito en la investigación oceanográfica global. Según las fuentes oficiales y reportes académicos, su objetivo central es explorar sistemáticamente la Fosa de Perú-Chile, una de las trincheras oceánicas más profundas del planeta, con aproximadamente 8.000 metros de profundidad y ubicada a 160 km de la costa norte de Chile. 

La expedición será guiada por Mengran Du (IDSSE), junto a los co-jefes científicos chilenos Osvaldo Ulloa Quijada y Mauricio Urbina Foneron, ambos investigadores del IMO-UdeC.

La Dra. Mengran Du, científica del Instituto de Aguas Profundas de la Academia China de Ciencias y líder del proyecto, ha declarado que la fosa es “una parte muy importante de las fosas oceánicas globales” cuyo estudio integral ayudará a responder preguntas fundamentales sobre la distribución de la vida abisal, las edades geológicas de los sedimentos y la dinámica tectónica de la zona. Los objetivos específicos son:

  • Cartografiar el fondo abisal con resolución sin precedentes.
  • Estudiar la biodiversidad extrema en condiciones hadales (presiones superiores a 600 atmósferas).
  • Analizar la geología y dinámica tectónica de la zona de subducción, responsable de la megasismicidad de la región.
Dra. Mengran Du en la Universidad de Concepción (2025)

La metodología es tecnológicamente avanzada y transparente. La expedición emplea el sumergible tripulado Fendouzhe (“Luchador”), capaz de descender a 10.000 metros con tres ocupantes, lo que permitirá por primera vez la observación in situ y la recolección de muestras con brazo robótico en el fondo de la fosa chilena.

Además, el buque Tan Suo Yi Hao (y, en capacidades complementarias, el Xiang Yang Hong 03) despliega instrumentación oceanográfica estándar: sondas CTD (Conductividad, Temperatura, Profundidad), muestreadores de agua y sedimentos, redes biológicas y vehículos operados remotamente (ROVs).

El valor científico de estas expediciones está respaldado por logros previos de alto impacto y publicados en los circuitos académicos más exigentes. En 2025, el equipo de la Dra. Mengran Du documentó en las fosas de Kuriles-Kamchatka y Aleutianas la existencia de extensas comunidades quimiosintéticas dominadas por gusanos tubícolas y bivalvos a 9.500 metros de profundidad. 

Este hallazgo, publicado en Nature, no solo amplió en un 25% la profundidad conocida para tales ecosistemas, sino que demostró una abundancia biológica inesperada en un ambiente que se presumía casi estéril, aportando datos cruciales sobre la adaptación de la vida a la presión extrema y la quimiosíntesis en la oscuridad total. La relevancia del trabajo llevó a la misma Nature a incluir a la Dra. Du entre las 10 personas que definieron la ciencia en 2025.

Portada Revista Nature: https://www.nature.com/articles/d41586-025-03843-6

La expedición JCATE (Joint China-Chile Atacama Trench Expedition) integra operativamente a más de una decena de científicos chilenos de la Universidad de Concepción (IMO), la Pontificia Universidad Católica y la Universidad de Valparaíso, así como expertos del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Estos investigadores tienen acceso pleno a los datos en tiempo real, participan en las inmersiones del sumergible Fendouzhe y en los muestreos. 

La capa final de transparencia la aporta la presencia constante de un Observador Científico Nacional designado por la Armada de Chile, quien fiscaliza el cumplimiento de la ruta y los protocolos autorizados. Cualquier desviación de los objetivos científicos pactados sería inmediatamente detectada y reportada, poniendo en riesgo no solo la misión, sino la relación bilateral. Por el contrario, las instituciones chilenas han calificado el proyecto como un «hito en la cooperación científica internacional», que proveerá al país de un conocimiento sin precedentes sobre los ecosistemas abisales y la geodinámica de su propio territorio marino.

Fendouzhe en operación

4. Mecanismo de encuadre narrativo: El «fake» del buque espía

Los antecedentes y reconocimiento internacional del rendimiento científico de las misiones oceanográficas del IDSSE contradicen la especulación de los fines maliciosos de las expediciones. El proceso de elaboración de la narrativa del Tan Suo Yi Hao como «buque espía» sigue un mecanismo en cuatro fases que convierte indicios ambiguos en una presunción de culpabilidad. Su efectividad reside en la explotación de asimetrías informativas y la lógica de la securitización.

  • Generación del Marco de Sospecha (Abril 2025 – Enero 2026): 

La base la establecen think tanks de estudios estratégicos occidentales. En abril de 2025, Malcolm Davis del ASPI en Australia7 enmarca el paso del buque cerca de su costa como un intento de «cartografiar cables submarinos». Simultáneamente, un estudio del CSIS de EE.UU. (enero 2024, recirculado en 2025)8 clasifica de «riesgo» a 52 de 64 buques chinos, incluyendo al Tan Suo Yi Hao, usando criterios como «patrones de navegación anómalos» y «vínculos institucionales». Estos informes no presentan evidencia de actos ilícitos (interceptación de comunicaciones, instalación de dispositivos de vigilancia, levantamiento batimétrico de infraestructura crítica), sino producen afirmaciones especulativas a partir del análisis de capacidades técnicas y tracks de navegación. El concepto operativo es el «doble uso», pero aplicado de manera tautológica: la tecnología china es sospechosa porque es china.

  • Amplificación y viralización mediática (11-12 de enero de 2026): 

El 11 de enero, el medio con asiento en Argentina Infobae publica un reportaje titulado «Armada chilena monitoreará a un buque chino sospechado de espionaje»9. Este dispositivo actúa como nodo crítico: traduce los informes especulativos anglosajones al español y constituye la base para la difusión en medios de comunicación nacionales. 

Sin verificar el marco especulativo con los organismos científicos gubernamentales y universitarios, contextualiza los informes al terreno sudamericano bajo un titular sensacionalista. Al día siguiente, el 12 de enero, la prensa chilena (CNN Chile, Meganoticias, BioBioChile, presa militar especializada) replica en cadena el contenido de Infobae, citándolo como fuente primaria. Este efecto de eco mediático instala la etiqueta de «buque espía» en la opinión pública chilena en cuestión de horas.

  • Refutación por los hechos:

La narrativa fricciona al chocar con la realidad operativa y legal preexistente. La Armada de de chile señala que desde el 17 de junio de 2025, la misión ya estaba sujeta a un estricto protocolo de control soberano bajo la CONVEMAR: autorización condicionada, reducción de estaciones de muestreo y, crucialmente, la presencia obligatoria de un Observador Nacional chileno a bordo, además de las autorizaciones correspondientes de Subpesca. La «amenaza por sospecha» es, de hecho, una actividad bajo supervisión en tiempo real del Estado chileno. La narrativa se revela así como un intento de securitizar una colaboración regulada, donde la hipótesis del espionaje es técnicamente inviable dadas las salvaguardias implementadas.

  • Corroboración con el “caso observatorio”:

El caso del observatorio Ventarrones corrobora la hipótesis de que este mecanismo narrativo es efectivo donde existe un vacío en los protocolos de supervisión estatal en los acuerdos de cooperación científica. Aquí, la alerta de Newsweek (diciembre 2024)10 y su amplificación por AthenaLab (marzo 2025)11 se sustentaron nuevamente en un argumento especulativo de posibles usos duales de la investigación científica asociada. El argumento, potenciado por la presión diplomática, derivó en una observación de Cancillería al convenio UCN-NAOC, identificando que se había firmado al margen de los canales de evaluación estatal. 

La reacción estatal fue, por tanto, reactiva: la cancelación del proyecto por vicios de forma. Este contraste demuestra que la narrativa de espionaje opera como un parásito de las debilidades regulatorias. Donde existe un protocolo robusto y previsible , la narrativa es neutralizada por los hechos. Donde el Estado carece de mecanismos de supervisión activa, la narrativa logra imponer su lógica de sospecha y genera una respuesta de cancelación, alineando la política local con las preocupaciones geopolíticas externas.

  • Evaluación objetiva de la cooperación científica internacional

La resilencia de las instituciones gubernamentales de cooperación científica frente a estas campañas depende de la fortaleza y transparencia de sus propios marcos de evaluación.

Así, la evaluación objetiva de la cooperación científica bilateral debe basarse en variables concretas, no en presunciones. La literatura sobre gestión de la cooperación técnica internacional identifica indicadores clave: marco legal, supervisión, acceso a datos y resultados, y equilibrio de beneficios.

Variable 1: Marco legal y de supervisión. La expedición JCATE cumple integralmente con el derecho internacional del mar (CONVEMAR). El proceso seguido —solicitud formal, evaluación técnica por Cancillería, el SHOA, imposición de condiciones y designación de un observador nacional. Este mecanismo existe precisamente para disipar desconfianzas y garantizar el control del Estado ribereño. 

Variable 2: Acceso, propiedad y distribución de resultados. La calidad de una colaboración científica se mide por la generación de bienes públicos de conocimiento. La expedición a la Fosa de Atacama está estructurada como una empresa conjunta. Científicos chilenos del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) y otras universidades participan in situ en las inmersiones y análisis. Los protocolos establecen la coautoría de publicaciones y el reparto de muestras biológicas y geológicas. Este modelo distributivo contrasta con el de la mera extracción de datos. Chile no es un espectador pasivo; es un coproductor de conocimiento nuevo sobre su propio territorio marino, accediendo a capacidades tecnológicas de vanguardia.

Variable 3: Alineamiento con intereses científicos nacionales. La agenda de investigación de la JCATE no es exógena. Se centra en la Fosa de Atacama, una característica geofísica de primer orden que determina la sismicidad y el riesgo de tsunamis en Chile. Comprender su morfología, dinámica sedimentaria y biodiversidad es de interés vital para la gestión de riesgos de desastres, un área prioritaria de política pública en Chile. La colaboración ofrece al país datos batimétricos de alta resolución y muestras geológicas de valor incalculable, que de otra manera serían inaccesibles debido a los costos prohibitivos de una misión nacional con similar nivel tecnológico.

5. La securitización como instrumento de competencia geopolítica

En el marco del actual multipolarismo competitivo, las potencia dominantes buscarán controlar los bienes públicos globales en áreas prioritarias de influencia —incluida la infraestructura del conocimiento— para mantener su primacía. El acceso de China a redes de observación astronómica en Chile y a datos oceanográficos de aguas sudamericanas es percibbido por EE.UU., como un desafío a la hegemonía científica occidental.

Un instrumento para contrarrestar este desafío percibido es la securitización. Think tanks alineados con la política exterior estadounidense, como el Center for Strategic and International Studies (CSIS) o el Australian Strategic Policy Institute (ASPI), producen informes que enfatizan vínculos institucionales entre entidades científicas chinas y el EPL. Estos informes, aunque técnicamente precisos en describir la integración civil-militar en China, extraen una conclusión especulativa: que toda actividad científica china en el extranjero es, ipso facto, sospechosa. Esta narrativa es luego amplificada por medios de comunicación que priorizan el ángulo de conflicto sobre el de cooperación.

El caso del observatorio astronómico en Antofagasta es paradigmático. La presión diplomática estadounidense llevó a la suspensión del proyecto basándose en la posibilidad especulativa de uso dual, sin presentar evidencia de actividades ilícitas. Esta acción es consistente con la «Doctrina Monroe tecnológica» que Washington intenta aplicar: vetar el acceso de China a infraestructura crítica en el hemisferio occidental. El resultado es una paradoja: Chile, un país que ha construido su prestigio internacional sobre la apertura científica multinacional, se ve compelido a rechazar inversión y conocimiento de alto nivel por presiones foráneas, perjudicando su propio desarrollo científico y su autonomía de decisión.

6. Conclusiones: 

Desde la perspectiva de los estudios estratégicos, la postura más racional para un Estado como Chile no es alinearse automáticamente con la narrativa de securitización promovida por una de las potencias en disputa. Por el contrario, debe maximizar su beneficio nacional dentro del espacio de maniobra que le ofrece su posición de socio demandado.

Chile posee activos geográficos únicos que son recursos estratégicos de conocimiento. La política exterior científica chilena debe gestionar estos recursos con una lógica de diversificación de alianzas y maximización de beneficios. Esto implica:

  1. Fortalecer la capacidad reguladora nacional: Los mecanismos ya empleados —evaluación caso a caso, observadores, condicionamientos— son robustos. Deben mantenerse y profesionalizarse, aplicándose con igual rigor a todas las potencias científicas, sin distinción.
  2. Desecuritizar el discurso científico: El gobierno y la comunidad política deben liderar un discurso público que centre el debate en los méritos científicos, los protocolos de transparencia y los beneficios nacionales concretos. Debe rechazarse el lenguaje prejuicioso de «buques espía» cuando las actividades están autorizadas y supervisadas.
  3. Mantener el pluralismo cooperativo: Potenciar desde los aparatos gubernamentales el pluralismo en cooperación científica. Multiplicando fuentes de conocimiento, financiamiento y acceso a medios y tecnologías de vanguardia.

La expedición que embarcará a científicos de universidades chilenas a bordo del Xiang Yang Hong 03 y el Tan Suo Yi Hao a la Fosa de Atacama es un hito científico nacional y global. Fortalece y acerca los destinos de dos naciones bañadas por el Océano Pacífico.

Esta cooperación tiene como contexto, un orden internacional en transición, más inestable e incierto, en el que la seguridad irradia mecanismos de control hacia actividades como la ciencia e investigación.

Múltiples potencias compiten y cooperan en la frontera del conocimiento. Para Chile, el desafío estratégico no es elegir bandos, sino desarrollar la sofisticación institucional y diplomática necesaria para navegar este panorama complejo, extrayendo el máximo beneficio de su posición única y defendiendo su autonomía de decisión frente a presiones externas. La ciencia, manejada con transparencia y pragmatismo, puede y debe seguir siendo un instrumento de desarrollo al servicio de la humanidad y nuestro país.

Referencias

  1. Mahan, A. T. (1890). The influence of sea power upon history, 1660–1783. Little, Brown, and Company.
  2. Luttwak, E. N. (1987). Strategy: The logic of war and peace. Belknap Press of Harvard University Press.
  3. Keohane, R. O., & Nye, J. S. (1977). Power and interdependence: World politics in transition. Little, Brown.
  4. The White House. (2025). National security strategy. The White House.
  5. Peng, X., Du, M., & Adrianov, A. V. (2025). Flourishing chemosynthetic life at the greatest depths of hadal trenches. Nature.
  6. Fieldhouse, R. (2025, December 8). 9,000 metres under the sea: This researcher found the deepest animal ecosystems on Earth. Nature.
  7. Nature. (2025, December 8). Nature’s 10: Ten people who shaped science in 2025. Nature.
  8. Jamieson, A. J. (2010). Hadal trenches: The ecology of the deepest places on Earth (Art. No. 10.1016/J.TREE.2009.09.009). Trends in Ecology & Evolution. Recuperado de https://www.academia.edu/25957736/Hadal_trenches_the_ecology_of_the_deepest_places_on_Earth
  9. Global Times. (2025, 1 de abril). Australia’s paranoia over China’s research vessel unfounded, it doesn’t have to be this way. Global Times. Recuperado de https://www.globaltimes.cn/page/202504/1331355.shtml
  10. Funaiole, M. P., Hart, B., & Powers-Riggs, A. (2024, 18 de enero). China’s oceanographic research vessels are becoming ubiquitous. Here’s why it matters. Center for Strategic and International Studies (CSIS).
  11. Davis, M. (2025, abril). Declaraciones sobre presunta “cartografía” de cables submarinos por buques de investigación chinos [Declaraciones citadas]. Australian Strategic Policy Institute (ASPI).
  12. Infobae. (2026, 11 de enero). [Reportaje sobre monitoreo/seguimiento de buque de investigación chino por la Armada de Chile]. Infobae.
  13. United Nations. (1982). United Nations Convention on the Law of the Sea.
  14. Tatlow, D. K. (2025, 21 de abril). China space project investigated by Newsweek illegal, Chile says. Newsweek.
  15. Equipo AthenaLab. (2025, 6 de marzo). Un problema en potencia para Chile: el observatorio chino que inquieta a EE.UU. por su posible uso dual. AthenaLab.
  16. Office of the United States Trade Representative. (2025). Report on China’s targeting of the maritime, logistics, and shipbuilding sectors for dominance (Investigación Section 301, 17 de abril de 2025). USTR. Recuperado de https://ustr.gov/sites/default/files/enforcement/301Investigations/USTRReportChinaTargetingMaritime.pdf

    Notas:
  1. Comprenden las zonas más profundas del océano, por debajo de los 6.000 metros, localizadas principalmente en fosas abisales. Se caracterizan por presiones extremas, oscuridad total y una biogeoquímica única, lo que los convierte en los ecosistemas marinos menos explorados y más extremos del planeta. ↩︎
  2. Disciplina científica dedicada al estudio de las zonas más profundas del océano. Incluye el estudio de la geología, la química, la física y la biología de estos ambientes. ↩︎
  3. Límite convergente entre dos placas tectónicas, donde una se hunde (subduce) bajo la otra hacia el manto terrestre. Es el origen de la sismicidad más profunda y potente, de la formación de fosas oceánicas y del vulcanismo andino. ↩︎
  4. https://www.war.gov/News/News-Stories/Article/Article/1032823/chinese-seize-us-navy-underwater-drone-in-south-china-sea/ ↩︎
  5. https://www.skynews.com.au/australia-news/defence-and-foreign-affairs/prefer-that-it-wasnt-there-prime-minister-anthony-albanese-grilled-on-chinese-spy-ship-off-coast-of-adelaide/news-story/3909691c9ed0f68a6740ba552d8eb80a ↩︎
  6. Autorizado por Subpesca en: https://www.subpesca.cl/portal/615/articles-128193_documento.pdf ↩︎
  7. https://www.aspi.org.au/strategist-posts/seabed-sensors-and-mapping-what-chinas-survey-ship-could-be-up-to/ ↩︎
  8. https://features.csis.org/hiddenreach/china-indian-ocean-research-vessels/ ↩︎
  9. https://www.infobae.com/america/america-latina/2026/01/11/la-armada-chilena-monitoreara-a-un-buque-chino-sospechado-de-espionaje-que-llega-a-valparaiso/
    ↩︎
  10. https://www.newsweek.com/china-space-infrastructure-us-latin-america-chile-argentina-1999644
    ↩︎
  11. https://www.athenalab.org/publicaciones/2025/03/06/analisis-un-problema-en-potencia-para-chile-el-observatorio-chino-que-inquieta-a-ee-uu-por-su-posible-uso-dual/ ↩︎

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